Las dantas todavía habitan los bosques en ambos extremos, la Península de Osa y el Parque Nacional Los Quetzales en los bosques nubosos más arriba. Los jaguares persisten en Corcovado. Las lapas rojas anidan en árboles antiguos. La pregunta crítica permanece: ¿están estas poblaciones realmente usando el corredor para moverse entre hábitats? La última población confirmada de jaguares en Costa Ballena fue cazada hasta la extinción en la década de 1980. Desde entonces, solo rumores periódicos y avistamientos no verificados. Estudios de cámaras trampa e investigación genética podrían confirmar si el corredor está funcionando para especies de amplio rango, pero el monitoreo integral sigue siendo limitado.